jueves, 14 de marzo de 2013

¿Nino Bravo y el Muro de Berlín?

     Quizá alguno ya conozcáis la historia que hoy os voy a contar; Otros quizá no... Esta historia va para todos aquellos que, como yo, desconocen el origen de una gran canción de Nino Bravo: "Libre"



     Ayer iba con mi padre en el coche, cuando sonó esta canción, y él me dijo: "¿Conoces su historia?" A lo cual respondí obviamente que no y él me contestó que había oído que tenía algo que ver con el Muro de Berlín. "¡¡¿El Muro de Berlín?!! ¡¡¿Nino Bravo?!!... ¿El Muro de la Vergüenza?...¿Valencia?... ¿El Mediterráneo?" Sinceramente, estaba un poco perdida ¿Qué relación podía existir entre Nino Bravo y la Alemania de después de la 2ª Guerra Mundial? Así que decidí investigar un poco... y lo que encontré me dejó boquiabierta y ahora sí que, de verdad, encuentro un sentido pleno a la canción. Si antes me gustaba, ahora la encuentro magnífica. Y si antes  siempre me traía a la cabeza pensamientos de alegría, exaltación y, como no, libertad (quién no la ha cantado, gritando como si no hubiese mañana...), ahora también me traerá a la cabeza un recuerdo triste, una parte de la historia que a veces nos gustaría olvidar.
     La gran voz de Nino Bravo no requería de nada más para quedarse grabada en nuestra memoria: sólo una melodía y una bonita letra. Murió el mismo año en que yo nací pero reconozco que es una de las mejores voces de nuestro país. Su voz nos hace sentir, vivir y revivir sin igual.


     Corría el año 1962, un 17 de Agosto, y el famoso Muro de Berlín, casi recién estrenado, se cobraría su primera vida en un tiroteo. La primera de muchas...
    Peter Fechter, con sólo 18 años, planeó junto a su amigo Helmut Kulbeik escapar de la República Democrática Alemana. Para ello planearon esconderse en una carpintería cercana al muro, observar a los centinelas alejarse y en cuanto tuviesen oportunidad, saltar desde la ventana de la carpintería al "corredor de la muerte" (un espacio entre el auténtico muro y una nueva valla que había comenzado a construirse); cruzarlo, saltar el muro y así alcanzar el distrito Kreuzberg del Berlín Occidental.


      Cuando alcanzaron el muro, los guardias del Berlín oriental dieron el alto y comenzaron a disparar. Kulbeik logró saltar al otro lado pero Fechter, todavía sobre el muro, recibió varios disparos y, desgraciadamente, cayó herido en "tierra de nadie". A pesar de sus gritos de dolor, no recibió ningún tipo de ayuda médica y, finalmente, murió desangrado tras aproximadamente 50 minutos de calvario. Todo esto sucedió a la vista de cientos de testigos. Y ¿por qué nadie  en ninguno de los dos bandos hizo nada por salvarlo? No hay duda: el miedo. Los militares de un bando no se acercaban por miedo a que los del otro les disparase; e incluso,  los viandantes y testigos fueron prevenidos para  no hacer nada. No obstante, en el juicio que se celebró muchos años después, el patólogo forense Otto Prokop afirmó que Fechter no tenía ninguna probabilidad de sobrevivir. El disparo en la cadera derecha había provocado severas heridas internas. Tras casi una hora de sufrimiento, los militares de la RDA recogieron al muchacho, ya cadáver, bajo gritos de "¡asesinos, asesinos!" procedentes de ambos lados.


     Por desgracia, estos tiroteos se sucedieron a lo largo de los 28 años que el Muro estuvo levantado, separando a familiares y amigos. Y como si de una ironía se tratase, la última persona que murió abatida a tiros al intentar cruzar el Muro de Berlin fue otro joven de 20 años, Chris Geffroy

     La canción de Nino Bravo  se publicó 10 años después de esa primera muerte y refleja el sufrimiento, no sólo de un joven, sino el de tantas personas que en esos años veían un futuro mejor lejos de su hogar, y el cual no podían alcanzar por culpa de un muro que se levantó al repartirse los aliados Berlín. 
     Ahora, al leer la letra, le encontraréis mayor sentido, ¿verdad?
    TIENE CASI VEINTE AÑOS y ya está
cansado de soñar;
pero TRAS LA FRONTERA está su hogar,
su mundo y SU CIUDAD.
    Piensa que la ALAMBRADA sólo
es un trozo de metal
algo que nunca puede detener
sus ansias de volar.
    Libre,
como el sol cuando amanece yo soy libre,
como el mar.
    Libre,
como el ave que escapó de su PRISIÓN
y puede al fin volar.
    Libre,
como el viento que recoge MI LAMENTO Y MI PESAR,
camino sin cesar,
detrás de la verdad,
y SABRÉ LO QUE ES AL FIN LA LIBERTAD.
    Con su amor por bandera se marchó
cantando una canción;
marchaba tan feliz que NO ESCUCHÓ
LA VOZ QUE LE LLAMÓ.
Y TENDIDO EN EL SUELO SE QUEDÓ,
SONRIENDO Y SIN HABLAR;
SOBRE SU PECHO, FLORES CARMESÍ
BROTABAN SIN CESAR. 

     A día de hoy, el hombre sigue construyendo muros y fronteras con la creencia de mantener alejados a otros, con la creencia de defenderse de un posible mal; pero, sinceramente, creo que esos muros y fronteras sólo reflejan el miedo que esos hombres, esos pueblos,  se tienen a sí mismos.


5 comentarios:

Mariano Waspy dijo...

Pues no tenia ni idea. Gran aportación chavala. Lo he compartido y corre como la pólvora!!

Gloria Tamayo dijo...

¡Muchas gracias, Mariano! Ya me conoces: me pareció interesante y enseguida me puse a investigar. Y, por supuesto, con las canciones de Nino Bravo de fondo. Ese pedazo de voz bien merece una entrada en el blog...o varias.

Abrazos y ¡hasta pronto!

Laura Marco (@MissComentarios) dijo...

Sin duda, una historia muy interesante.y muy conmovedora, que, por lo visto, la mayoría no conocíamos. Al leer tu estupenda -¡como siempre!- `entrada´, he pensado que es una pena el no saber la historia de de muchas canciones -como en este caso- ya que las apreciaríamos aún más...
Me ha gustado mucho tu `reflexión´ final : El hombre construye muros y fronteras con el pretexto de `defenderse´, cuando en realidad es el miedo lo que impulsa a construirlos.
¡Estoy totalmente de acuerdo!
Un abrazo guapa ;)

Leolux IV dijo...

Como valenciano que soy, orgulloso me siento de que esta tierra pariera a Nino Bravo. Pero ay amiga! conocía la historia, pero no sabía que la canción estaba dedicada a ese chico.
Asi que muchas gracias por descubrirme esta relación.
Un saludo!

Gloria Tamayo dijo...

@Laura: Gracias por tu comentario. Creo que ya es duro que dividan a un país por una guerra o una postguerra; pero aún me parece más atroz que dividan una ciudad ¡Cómo no dejar que las familias se reuniesen! Me parece de una barbarie total y de seres sin corazón.
Si esto lo trasladamos a hoy en día, pienso en Palestina y pienso en la gente que tiene que ir de un lado a otro de esa frontera a trabajar (los que tienen la suerte de trabajar...) ¿Y si cierran un día el paso? ¿Ya no pueden trabajar? Si te pilla al otro lado, ¿te quedas sin ver a tu familia y amigos en un país que no es el tuyo? Vamos, una barbaridad. Y todo porque alguien cogió un mapa y decidió crear ahí una frontera...
Cuanto más conozco a los humanos, más me gustan los animales ;)
Besos y abrazos hacia el otro lado del océano.

@Leolux IV: Gracias a ti por dejar tu comentario y bienvenido a "éste mi pequeño mundo" Para mi, Nino Bravo es esa gran voz que nunca pasará de moda. Da igual los años que pasen porque las letras de sus canciones son tan bonitas y su voz tan profunda que siempre permanecerán de plena actualidad. Una pena que nos dejase tan pronto.
Saludos y ¡hasta pronto!

Publicar un comentario

 
;