jueves, 22 de diciembre de 2011

El Mundo del Tacón Es Muy Complicado

    
     ¿Qué es lo que nos une a las mujeres con el zapato de tacón? ¿Por qué si a veces sufrimos con ellos, nos resistimos a abandonarlos al olvido? ¿Por qué atesoramos stilettos como si fuesen joyas de arte? ¿Por qué un buen taconazo te ayuda a subir la autoestima y sentirte divina?

     Un día hablando con mi querida San al respecto, dije una frase lapidaria y que pasará a los anales de nuestra historia como amigas: "el mundo del tacón es muy complicado"
     Y sí, es muy complicado. Ya no lo digo por mi o por amigas mías que debido a nuestro trabajo como modelos hemos pasado más horas sobre unos tacones que en tiendas comprando ropa. Sino que lo digo por esos cientos de niñas que no saben cómo andar con ellos, que andan fatal, que salen de las discotecas y en cuanto cruzan la puerta, se sientan y se cambian los tacones por unas bailarinas... ¿por qué ellas se ponen esos tacones si no saben ni andar con ellos y se están destrozando los pies? ¿ qué es lo que tienen esos pequeños aparatos de tortura que nos atrae tanto?

Valentino

      En 1947 nació el stiletto, o tacón de aguja, cuando Roger Vivier colaboró con Christian Dior en su colección New Look. Aunque hay que destacar que, históricamente, el zapato de tacón había nacido para el uso masculino. Su "nacimiento" se sitúa en el S.XV cuando surgió como respuesta a la necesidad de un calzado útil para sujetar el pie a los estribos mientras se cabalgaba. Incluso remontándonos a miles de años atrás, existen ilustraciones del Antiguo Egipto en el que aparecen hombres y mujeres con zapatos elevados.
     No obstante, fue en los años 50 cuando se produjo la verdadera revolución del stiletto, cuando la mujer recuperó una silueta más sinuosa y femenina. En 1947, Dior presentó su colección Corolle, que supuso un cambio radical respeto a la moda procedente de la 2ª Guerra Mundial: hombros suaves, cinturas ajustadas y faldas largas y anchas. Se había acabado el estilo austero. El nombre de New Look procede de la frase que Carmel Snow, directora jeje de la edición norteamericada de Harper's Bazaar dijo a Dior: "It's quite a reveletion, dear Christian... Your dresses have such a new look" (es una revelación, querido Christian...tus vestidos son tan novedosos) La relación amor-odio con los zapatos de tacón acababa de comenzar...

Christian Dior y su New Look
     Unos buenos zapatos de tacón son la expresión más pura del poder femenino. Son un icono de feminidad y sensualidad. Son un objeto de deseo.Son una obra de arte.

     Comprar unos zapatos de tacón es siempre un acto placentero. Nos sentimos enormemente felices cuando adquirimos un par; y esto tiene una base científica comprobada: nuestros niveles de dopamina, un neurotransmisor del cerebro relacionado con la felicidad, suben de inmediato en cuanto pagamos por un objeto que nos hace sentir más guapas y más sexys. Normalmente después viene el efecto rebote: los niveles de dopamina bajan drásticamente y nos sentimos culpables y preocupadas por la cuenta corriente. Pero esto no ocurre así con los zapatos. Según Martin Lindstrom, autor de "Verdades y Mentiras de Por Qué Compramos", interiormente nos sentimos menos culpables cuando compramos objetos útiles y las mujeres sabemos que a unos buenos zapatos les vamos a sacar un rendimiento máximo. No sólo por el uso que les vamos a dar, sino también por la felicidad que ese uso nos va a proporcionar.
     Caminar con un buen stiletto provoca un movimiento más sensual: contoneamos las caderas y sacamos pecho. Por tanto, los consideramos un objeto hipersexual e hipersensual, y ha alzado a los stilettos al podium de los objetos más deseados por fetichistas. Tanto los pies como los zapatos están cargados de un gran erotismo, y recorren los sueños de muchos de nosotros.

Roger Vivier


     Del mismo modo, cuando nos subimos a una zapato de tacón nos sentimos más poderosas. No sólo por el hecho de ir sobre unos Manolos, unos Jimmy Choo o unos Louboutin, sino porque según los expertos, la mayoría de los animales (hombre incluido) asocian altura con poder. Ya podemos mirar a los hombres a los ojos directamente, sin necesidad de alzar la cabeza. Y quizá sea también esta la razón por la que hombres como el rey Luis XIV o Sarkozy han usado zapatos con tacón y alzas...

Louboutin

     Y reconozcamoslo, chicas, todas tenemos muchos más zapatos de los que necesitamos. No somos capaces de resistirnos a comprar ese último modelito que hemos visto en el escaparate de Zara. Y eso, ¿por qué? Según Lindstrom, los zapatos ponen en funcionaminto una parte de nuestro cerebro relacionada con nuestro impulso coleccionista y así acumulamos más de los que necesitamos. Cuando adquirimos un par, el cerebro segrega un tipo de adrenalina que también es segregado por el del coleccionista de sellos cuando éste encuentra un raro ejemplar. Yo misma tengo un montón de zapatos que sólo me he puesto una vez porque los vi en la tienda y me encantaron pero luego el ponérmelos fue una tortura... Y aún recuerdo mi primer par de sandalias deVersace, que aún conservo. Los ví en una editorial de una revista y en cuanto llegué a Madrid, me pasé por su tienda de Ortega y Gasset para comprarlos. No puedo expresar lo feliz que me sentí con mi nueva adquisión... y lo flipado que se quedó mi novio cuando se enteró que había venido a Madrid expresamente a comprarme esos zapatos...

     No lo voy a negar: ¡adoro los zapatos! ¡amo los zapatos de tacón! Y son mi mayor y más grande tesoro. Si de algo me pueden acusar es de coleccionista de stilettos. Pero soy tan feliz cada vez que eligo un nuevo par y lo estreno, que cualquier mal momento o tristeza queda borrado de un plumazo. Y si alguna de vosotras se considera libre de "pecado", que tire la primera piedra...


    


    
    

13 comentarios:

Veni Vidi Vici dijo...

No sere yo quien tire esa primera piedra! Evidentemente, sabes que este es mi post FAVORITO! Por varias razones:

1. Gracias por el titulo y por recordarme tan legendaria noche. Risas, confesiones, camareros de Chueca volviendose heteros ante tu belleza, y como grandisimo colofon esta frase que desde luego forma parte de nuestra historia.

2. Me ha fascinado, como siempre, la parte historia que has contado.

3. Tambien me ha fascinado la parte psicologica, con la que estoy completamente de acuerdo. Yo, que durante mucho tiempo no use tacones, ahora me muero por ellos. Y esta adiccion comenzo en el momento en el que conecte con mi sexualidad femenina. Y desde entonces no se vivir sin tacones porque son SUPER sexys!!!!!!

4. LAS FOTOS! OMG! No tengo palabras para describir esos tacones.

Gracias, mi Glorious! Me hacia falta este post :-)

La Reina Mala dijo...

pues yo tampoco puedo tirar piedra alguna, en todo caso, tiraria un zapato o una sandalia...

q tendra el zapato q tanto placer y tan buenos momentos nos da... a pesar como muy bien dices, q a veces nos mata... pero... no hay dolor cuando vas divina. pon un stiletto en tu vida.

Kristy K. dijo...

Yo tampoco pienso tirar ninguna piedra, has dicho verdades como puños :D Grandisimo post Gloria! ..... y no sin mis tacones!

Wastewin dijo...

@San: Si no recuerdo mal esa noche esos camareros estaban encantados con una pareja de chicas que no dejaban de hablar y de reír, tan guapa una como la otra. E incluso me atrevería a decir que alguno de ellos sabía algo respecto al difícil mundo del tacón...jaja

Además, siendo psicóloga, no podía quedarme en la parte superficial del stiletto, la parte fashion, la parte mundana... Tenía que ahondar un poco más y ahondar en el por qué de esa atracción fatal. Porque esa atracción no se da sólo entre las mujeres, sino también en los hombres. A ellos les encanta ver a una mujer entaconada, con piernas infinitas. No sé lo que se imaginarán pero algún día investigaré sobre ello ;)

Por cierto, en la última foto aparecen algunos de mis pequeños tesoros.

@ReinaMala: qué no vas a saber tú acerca del mundo del tacón, verdad?

@Kristy: ¿dónde estaríamos nosotras sin nuestros tacones? reconozco que durante el día me gusta la comodidad y voy siempre en plano. Pero cuando llega la noche y todos nos volvemos ahijados de #Nati, no puedo vivir sin mi taconazo.

Gracias a todos por vuestros comentarios :)

Marìa Lorenzo dijo...

No hace falta que investigues.....todas sabemos que imaginan....a sus jugadores de futbol preferidos en tacones!!!
La verdad, es que aunque normalmente hay que sufrir para aguantar esos maravillosos zapatos con tacón de aguja, qué sería de la mitad de nuestro armario si no fuera acompañado de ellos?
Habeis probado alguna vez, un traje sastre, un vestido de noche o de novia con zapato plano???
Viva el tacón, aunque duela.
Un saludo enorme.

Alicia dijo...

QUE VIVAN LOS TACONES!!! Si acaso os mando todas las piedras de la calzada de aquí en Finlandia....Llevo muy mal no poder llevar tacones tal y como en España, lo cual no ha impedido que me compre unos taconazos D&G dorados :) Me ha encantado tu post, por lo histórico, por la parte psicológica (que ahora ya me da excusa en mi próxima adquisición/es ) y en fin que todo lo que lleve la palabra tacón me atrae como a la mayoría :)

Esos Louboutin y Valentino en particular son unos caramelitoooooos!!
Besos!

Mariano dijo...

Torrelavega 2:00 am zulu- sentado en la cocina cenándome unas patatas a la riojana que quedaron del medio-día y que están cojonudas.
Leyendo un post para "chicas"... Ya no soy el que fuí !
Y me ha gustado casi tanto como las patatas. Y además te diré que opino como tu acerca del "rollo tacones" . Una mujer con unos buenos tacones impone mucho más... Pero no solo a los tíos que somos así de lilas, sino que más creo a una mujer, ya que la ve superior en la competencia perpetua en la que viven.
hala, ya tiré un pedrusco !!
Un abrazo y como siempre muy buen post

Veni Vidi Vici dijo...

Glorious! Se me olvido comentar lo de la ultima foto porque SABIA que eran tuyos. Muero por los botines dorados (bueno, por todos, para que quedarse solo en unos). Me MEO con la frase de apertura del comentario de Maria Lorenzo y lo de Mariano ya me ha rematado!

Wastewin dijo...

@María: bienvenida a este pequeño retazo de mi mundo, a estas historias de una chica como otra cualquiera.
Estoy completamente de acuerdo contigo en lo que respecto a los hombres: no hay que investigar mucho para saber qué piensan cuando ven unos tacones; Y también en lo que respecta a la vestimenta: cualquier prenda queda cien mil veces mejor con un buen tacón al lado ;)
Vuelve cuando quieras y deja un comentario.

@Alicia: andar por Madrid con tacones tampoco es tarea fácil pero hay quien se arriesga a perder un tobillo en el intento. Lo mejor es cuando tienes un coche que te lleva y te trae a los sitios. En mi caso, se llama "luz verde" o taxi..jaja... Así sí que se puede ir divina a los sitios y no morir en el intento. Además, os voy a reconocer una cosa: no sé bailar sin tacones.

@Mariano: Estoy completamente de acuerdo con San: menuda frase de apertura!! No sé qué es mejor si la hora zulú o las patatas a la riojana...jajajaja... Ya sabes que aquí siempre tienen cabida tus comentarios, incluso si tiras un pedrusco...jajajaja
Sinceramente, pienso que ese símbolo de poder se da entre los dos sexos. Si no, ¿por qué Sarkozy se iba a poner alzas y la Bruni iba a ir todo el día en bailarinas..?..jajajaja...

Felices fiestas a todos :)

Corazón de Maniquí dijo...

Voy a soñar con esos tacones! Me ha encantado el post.

besos

Me lo pongo todo dijo...

Me ha encantado el post.Adoro los tacones,desde ellos se ve la vida diferente.
Besitos.
Oti.

Wastewin dijo...

¡¡Hola Corazón de Maniquí y Oti!!

Bienvenidas a mi mundo y muchas gracias por vuestros comentarios.

Como habéis podido comprobar, adoro los tacones. Son mi pequeño gran tesoro. Con ellos nos sentimos tan bien, ¿verdad? El hecho de subirme encima de ellos hace que mi ánimo cambie: me siento más segura, más sexy, más poderosa... ¿No os pasa a vosotras?

Espero "veros" más a menudo por aquí

Besos a las dos

petite dijo...

eso siempre pasa con alguna que otra tienda! pero bueno aveces hay que resignarse..
te sigo! :)

http://smalltrends.blogspot.com/

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