martes, 20 de marzo de 2012

"El Partido de la Muerte" Historias del Dynamo de Kiev

     No lo voy a negar: soy una apasionada de la 2ª Guerra Mundial. Me encanta leer todo aquello que hable de ese período crítico de la historia mundial, de cómo un pueblo se dejó llevar por los desvaríos de unos dirigentes, encabezados por Hitler. Creo que, desde un punto de vista psicológico, es altamente atrayente. Pero no quiero hablar de si los nazis estaban equivocados, si el pueblo alemán echó la vista a un lado ante las atrocidades cometidas a todos aquellos no considerados arios o de si el pueblo judío fue masacrado en los campos de concentración.
     Hoy quiero hablar de fútbol. Sí, de fútbol.
     Actualmente, estoy leyendo "HHhH" (Himmlers Hirn heisst Heydrich o el cerebro de Himmler se llama Heisst) de Laurent Binet. Así llamaban a Reinhard Heydrich, conocido como el tercer hombre más peligroso de Tercer Reich. Otros apodos eran "la bestia rubia" o "el carnicero de Praga". Heydrich no sólo representaba el ideal de pureza aria, sino que incluso era despiadado, cruel y metódico. Valores muy en alza entre los dirigentes nacionalsocialistas.
     Además de concentrar en sus manos todo el poder de las agencias de información, servicios secretos, policía y represión, ser gobernador del protectorado  de Bohemia y Moravia, fue uno de los impulsores  de la Solución Final para el exterminio judío. No es de extrañar, por tanto, que fuese objeto de un atentado para acabar con su vida...
Reinhard Heydrich (1940)
   Y os preguntaréis: "pero ¿no querías hablar de fútbol?" Pues sí. El autor del libro recoge una historia sucedida en Kiev y que nada tiene que ver Heydrich ni con Checoslovaquia. Una historia que me ha ofrecido la oportunidad de recordar que a veces, en determinados momentos de la historia, el fútbol es mucho más que un negocio, que 22 tíos corriendo detrás de un balón y que unos seguidores a los que parece se les va la vida en cada partido. A veces, el fútbol representa los valores de un pueblo, sus creencias, su orgullo. Por eso, la Roja es la Roja y representa a España, le pese a quien le pese. Y aquí va la historia. Espero que os parezca tan interesante como a mi.
     En el verano de 1942, loa alemanes han organizado unos partidos de fútbol entre los diferentes países ocupados o satelizados en el Este. De entre todos estos equipos, hay uno que destaca enseguida: el FC Start.  Este equipo estaba formado por antiguos jugadores del Dynamo de Kiev, equipo que estaba desintegrado y prohibido desde el principio de la ocupación, pero que fueron reunidos por el afán de un seguidor del Dynamo, Josef Kordik, y el antiguo arquero del equipo, Nikolai Trusevich.
FC Start
     De todos es conocida la importancia que se le daba al deporte como propaganda política en la Alemania de aquella época, entonces qué mejor forma de demostrar la superioridad de la raza aria que ganando a un equipo ganador. Por desgracia, para los alemanes, su equipo, el Flakelf de la Luftwaffe, también cayó derrotado. Y no sólo eso, al inicio del partido, los jugadores alemanes estiran su brazo y gritan: "Heil Hitler". Los jugadores ucranianos también estiran el suyo, lo que sin duda supuso una gran decepción para los espectadores ucracianos que quizá viesen en este partido una oportunidad de demostrar una resistencia simbólica al opresor. Pero, de repente, cierran el puño y gritan: "¡Viva la cultura física!", eslogan impregnado de connotaciones soviéticas, que  entusiasma al público.
     Días después se juega un partido de revancha. Toda la ciudad está llena de cárteles...y de militares de la SS. Los ucranianos están advertidos, saben que se juegan la vida y a pesar de ello ganan 5-3. Al acabar el partido, los seguidores ucranianos estallan en alegría. Invaden el césped.
      Días después, los jugadores son detenidos por la Gestapo. Algunos de ellos son fusilados en Babi Yar. Otros serán llevados a campos de comncentración, donde la mayoría murieron. En 1989, los dos únicos supervivientes que quedaban, Balakin y Goncharenko, visitan el monumento que se erigió en honor de esos hombres que prefirieron perder la vida que su honor como futbolistas y como ucranianos. En él se puede leer una placa que dice: "A los jugadores que murieron con la frente en alto ante el invasor nazi"
Balakin y Goncharenko
     Y ahora os dejo. Tengo que seguir leyendo el libro y saber qué pasó con Heydrich... bueno, ya sé qué pasó con él pero quiero saber cómo lo relata un francés.
    
    

 

5 comentarios:

Veni Vidi Vici dijo...

Estas injusticias hacen que me arda la sangre en las venas!

Mariano dijo...

Evasión o victoria se basa esta historia, con Pele y Stallone. Pero lo maquilla con una espectacular fuga.
Buena aportación.
Un saludo

Lissie dijo...

Me he quedado anonadada..... en realidad escalofriante historia, como tantos de los crueles actos realizados por gente de la misma estrechez mental.

Brain Pains dijo...

Tenemos algo mas en comun, yo tambien soy una apasionada de la Segunda Guerra Mundial! Me ha gustado muchisimo esta historia aunque tuviese un final tan triste! Pocos pueblos han tenido tanto honor y han sido tan valientes como el ruso. Por mucho que los americanos alardeen de habernos salvado de los nazis, fueron los rusos los que sin echarse tantas flores hicieron el trabajo duro tomando Berlin y perdiendo 500.000 soldados en la empresa. Para que os hagais una idea, en el frente oriental murieron el 80% de los soldados alemanes que murieron en toda la guerra. Esta claro que si no hubiese sido por ellos seguiriamos bajo el dominio Nazi.

Un post genial!

Wastewin dijo...

@Mariano: tienes razón. Esa película se basó en este episodio de la historia pero, para variar, los americanos destrozaron la historia real. Además la ambientaron en París, en vez de Kiev. Todavía recuerdo esa mezcla de Semana Santa y Fallas en un peli de Tom Cruise....ains! No tienen remedio...

Blogsqueteras, la historia, historia es y ahí está. Sólo cambia un poco según la cuente. Poca gente es imparcial. De hecho, fijaos cuando dos personas cuenten la misma historia que habéis vivido vosotras también. A veces las diferencias son escalofriantes...jejeje
Sólo sé que a partir de ahora al Dynamo le veré con otros ojos ;)

Publicar un comentario

 
;